Category: Economía

  • INFLACIÓN BAJO CONTROL: EL PERÚ MARCA LA DIFERENCIA Y FORTALECE SU MONEDA EN MEDIO DE LA INCERTIDUMBRE REGIONAL

    INFLACIÓN BAJO CONTROL: EL PERÚ MARCA LA DIFERENCIA Y FORTALECE SU MONEDA EN MEDIO DE LA INCERTIDUMBRE REGIONAL

    Durante el primer semestre del 2025, el Perú ha consolidado un entorno económico envidiable para los hogares y empresas, gracias a una inflación moderada y sostenida. Mientras gran parte de América Latina batalla con precios en ascenso, el país andino cerró el semestre con una inflación acumulada de solo 1.30%, una de las más bajas de la región.

    Esta estabilidad ha sido clave para impulsar el consumo interno, revitalizar el dinamismo de los negocios y, sobre todo, preservar el poder adquisitivo de las familias peruanas, según destacó el ministro de Economía y Finanzas, Raúl Pérez Reyes.

    🤝 Políticas coherentes que dan resultados.

    Detrás de este logro hay una combinación inteligente de herramientas macroeconómicas: una política fiscal disciplinada y una política monetaria cautelosa, que han permitido mantener a raya los precios sin frenar la actividad económica. Esta estrategia coordinada ha brindado previsibilidad a los inversionistas y confianza a los consumidores, creando un círculo virtuoso para la recuperación.

    Según datos del INEI, el índice de precios al consumidor (IPC) de Lima Metropolitana creció solo 0.13% en junio, con una acumulación de 1.30% en lo que va del año y una variación anual de 1.69%. Las divisiones de consumo que más influyeron en esta ligera alza fueron alimentos, restaurantes y servicios diversos.

    🏗️ Caída de precios en sectores clave.

    Otros indicadores también muestran un comportamiento favorable. Los precios al por mayor retrocedieron 0.34% en junio, acumulando una baja de -0.6% en el semestre. Lo mismo ocurrió con los bienes de capital y materiales de construcción, que muestran retrocesos acumulados de -1.96% y -0.35%, respectivamente. Estos descensos abaratan el costo de inversión y construcción, lo que podría traducirse en más actividad productiva.

    💵 Impacto directo en el tipo de cambio.

    Una inflación estable reduce la presión sobre el Banco Central para subir las tasas de interés, lo cual contribuye a mantener flujos financieros ordenados. En este contexto, la estabilidad de precios puede favorecer la apreciación del sol peruano frente al dólar, o al menos evitar una depreciación significativa. Además, al fortalecer la percepción de seguridad económica, atrae inversión extranjera y frena la demanda de dólares especulativos, estabilizando el mercado cambiario.

    💼 Formalización tributaria: el nuevo impulso.

    En paralelo, el Ministerio de Economía y la SUNAT han lanzado un régimen temporal para facilitar el pago de deudas tributarias, orientado a fomentar la formalización sin perdonar impuestos ni conceder amnistías. Esta medida busca ampliar la base tributaria y generar ingresos para sostener la recuperación en curso.

    📊 Perú, en una liga aparte de la región.

    Mientras otros países luchan por contener la inflación y recuperar su estabilidad, el Perú ha logrado mantener una economía ordenada, con precios bajo control, inversión en marcha y una moneda relativamente estable. Este panorama genera un espacio valioso para impulsar el crecimiento inclusivo y sostener la recuperación económica sin caer en sobresaltos cambiarios.

    Si esta tendencia se mantiene, el país no solo resistirá mejor los vaivenes internacionales, sino que podría convertirse en un destino atractivo para la inversión regional, con un tipo de cambio fortalecido por la confianza y la estabilidad macroeconómica.

  • TRUMP SACUDE EL MERCADO DEL COBRE: ARANCEL DEL 50% DISPARA PRECIOS Y PONE EN ALERTA A PERÚ

    TRUMP SACUDE EL MERCADO DEL COBRE: ARANCEL DEL 50% DISPARA PRECIOS Y PONE EN ALERTA A PERÚ

    Una decisión que sacude a los mercados globales.

    Donald Trump vuelve a encender las alarmas del comercio internacional al anunciar que impondrá un arancel del 50% a las importaciones de cobre hacia Estados Unidos. Sin concesiones ni nuevas prórrogas, el exmandatario confirmó que la medida entrará en vigor este 1 de agosto, lo que desencadenó una reacción inmediata en los mercados de metales y acciones.

    La cotización del cobre se disparó más del 10% en la Bolsa de Metales del Grupo CME, superando los US$5,50 por libra, mientras que en Nueva York los contratos futuros alcanzaron un histórico US$5,66 por libra. Al mismo tiempo, las acciones de la gigante minera Freeport-McMoRan subieron 5,6%, reflejando el nerviosismo y la especulación en torno a esta nueva política arancelaria.

    Perú en la mira: ¿ganancia o riesgo?

    Aunque Chile es el principal proveedor de cobre para EE. UU., Perú también juega un rol clave. Solo en abril de 2025, el cobre refinado representó US$104 millones en exportaciones peruanas hacia ese país. Si bien el alza del precio internacional podría traducirse en mayores ingresos para el país, la medida también genera incertidumbre para el sector minero, especialmente en lo que respecta a inversiones, contratos y rutas comerciales.

    ¿Y el tipo de cambio?

    En el corto plazo, un cobre más caro podría atraer divisas y fortalecer al sol. Sin embargo, si la guerra comercial se agudiza y aumenta la aversión al riesgo, los inversionistas podrían refugiarse en activos seguros como el dólar. Este fenómeno podría depreciar al sol y presionar el tipo de cambio al alza, especialmente si se combinan factores externos con tensiones internas.

    Más allá del cobre: medicamentos y el dólar bajo fuego.

    Trump no se detuvo allí. También anunció que su administración impondrá aranceles de hasta 200% a medicamentos importados, con un período de transición de entre uno y 1.5 años. Además, cargó contra el bloque BRICS, al que acusa de querer “destruir al dólar” como moneda hegemónica, y les impuso un arancel adicional del 10%.

    Un escenario volátil que exige vigilancia activa.

    Las medidas arancelarias de Trump vuelven a poner a prueba el equilibrio de la economía global. Para un país como el Perú, altamente dependiente del cobre como motor de exportaciones, esta coyuntura representa tanto una oportunidad para mejorar sus ingresos como una amenaza por la volatilidad financiera que puede generar. El desafío será reaccionar con inteligencia, monitorear los flujos de capital y estar atentos al impacto en el tipo de cambio, la inversión minera y la estabilidad macroeconómica.

  • POWELL PISA EL FRENO Y TRUMP ACELERA EL GASTO: ¿CÓMO IMPACTA ESTO EN PERÚ Y EN EL DÓLAR?

    POWELL PISA EL FRENO Y TRUMP ACELERA EL GASTO: ¿CÓMO IMPACTA ESTO EN PERÚ Y EN EL DÓLAR?

    Mientras el presidente Donald Trump empuja una ambiciosa expansión fiscal, la Reserva Federal de EE. UU. opta por la prudencia. Jerome Powell, titular del banco central estadounidense, reafirmó que no habrá recortes inmediatos en las tasas de interés hasta tener señales más claras sobre el rumbo económico. En paralelo, el Senado aprobó —por apenas un voto— el polémico plan fiscal de Trump que eleva el gasto en defensa y recorta programas sociales clave. El contraste entre ambas posturas ha encendido las alarmas en los mercados financieros y podría tener efectos relevantes en economías emergentes como Perú.

    🏦 Powell toma distancia de Trump y mantiene la cautela

    En una conferencia en Portugal, Powell fue enfático: la FED no se precipitará con los recortes. A pesar de la insistente presión política, especialmente desde la Casa Blanca, el banco central prefiere esperar datos más concluyentes, sobre todo en un contexto incierto donde los aranceles y las tensiones comerciales siguen latentes.

    Aunque no se descarta una reducción de tasas en las reuniones venideras —la próxima será el 29 y 30 de julio—, Powell dejó claro que cada decisión se tomará con base en la evolución de los datos, incluyendo el empleo y la inflación. Por ahora, los mercados ven más probable un recorte en septiembre que en julio.

    🧾 Trump logra aprobación ajustada de su mega plan fiscal

    Casi en simultáneo, el Senado estadounidense dio luz verde al llamado One Big Beautiful Bill, una propuesta fiscal de más de 900 páginas que promete transformar la economía de EE. UU. Incluye una fuerte expansión del gasto en defensa y control fronterizo, la extensión de recortes tributarios iniciados en 2017, y profundos recortes en programas sociales como Medicaid. Se estima que la medida elevaría la deuda pública en más de US$ 3.3 billones, exacerbando los desequilibrios fiscales del país.

    El proyecto aún debe pasar una nueva votación en la Cámara de Representantes, pero Trump ya se prepara para firmarlo el 4 de julio, buscando darle un carácter simbólico.

    ¿Y qué significa todo esto para Perú?

    Las decisiones de la FED y la política fiscal estadounidense no son eventos lejanos para Perú: tienen efectos directos sobre nuestro tipo de cambio, la inversión extranjera y los flujos de capital.

    Por un lado, la postura cautelosa de Powell reduce la probabilidad de que el dólar pierda valor rápidamente en los mercados internacionales. Esto podría mantener el tipo de cambio en Perú relativamente estable en el corto plazo. Sin embargo, si los mercados perciben que la FED se queda “atrás” frente a una desaceleración global, podría aumentar la volatilidad y hacer que el sol se aprecie frente al dólar, algo que hemos venido observando en las últimas semanas.

    Por otro lado, el mega plan fiscal de Trump podría generar presiones inflacionarias en EE. UU., lo que —paradójicamente— obligaría a la FED a endurecer su política monetaria más adelante, fortaleciendo nuevamente al dólar. Un dólar más fuerte elevaría el tipo de cambio en Perú, encareciendo las importaciones y presionando ligeramente los precios internos, especialmente en sectores dependientes de insumos del exterior.

    Además, si el crecimiento estadounidense se ve impulsado por el nuevo gasto fiscal, podríamos ver un mayor dinamismo en la demanda global de minerales peruanos, como el cobre, lo que beneficiaría nuestra balanza comercial. Sin embargo, esto también puede venir acompañado de mayor aversión al riesgo por la incertidumbre fiscal, lo que limitaría el ingreso de capitales a países como el nuestro.

    La tensión entre Trump y Powell no solo refleja un choque de estilos, sino que configura un escenario global inestable que desafía a los mercados. Para Perú, esto se traduce en mayor sensibilidad en el tipo de cambio, oportunidades para el sector exportador, pero también riesgos si la política estadounidense se vuelve impredecible. En tiempos de alta incertidumbre, la prudencia del BCRP y la solidez macroeconómica local siguen siendo nuestros principales escudos.

  • TRUMP VS. POWELL: CHOQUE DE VISIONES QUE SACUDE LOS MERCADOS Y AFECTA A ECONOMÍAS EMERGENTES COMO PERÚ

    TRUMP VS. POWELL: CHOQUE DE VISIONES QUE SACUDE LOS MERCADOS Y AFECTA A ECONOMÍAS EMERGENTES COMO PERÚ

    La relación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, atraviesa uno de sus momentos más tensos desde que comenzó su historia en 2018. Aunque Trump fue quien lo nombró al frente del banco central, las diferencias en torno a la conducción de la política monetaria se han vuelto irreconciliables, reavivando una disputa institucional que hoy influye directamente en los mercados financieros globales.

    Desde su primer mandato, Trump ha presionado abiertamente para que la FED recorte agresivamente las tasas de interés, con el objetivo de abaratar el crédito, impulsar el consumo y sostener los mercados bursátiles, especialmente en años electorales. Sin embargo, Powell ha mantenido una postura técnica, guiada por datos económicos y con énfasis en el control inflacionario, incluso si eso implica mantener las tasas en niveles elevados, actualmente entre 4.25 % y 4.50 %.

    Uno de los puntos de quiebre más notorios ocurrió en diciembre de 2018, cuando la FED decidió elevar las tasas a pesar de las objeciones directas del entonces presidente. Aquel episodio marcó el inicio de una relación tensa y plagada de ataques públicos. Aunque la pandemia de 2020 obligó al banco central a adoptar políticas expansivas, el distanciamiento entre ambos líderes ya era irreversible.

    Con el retorno de Trump a la presidencia en 2024, la confrontación ha resurgido con mayor intensidad. En abril de 2025, Trump llegó incluso a exigir abiertamente la destitución de Powell, alegando que su resistencia a reducir las tasas estaba perjudicando la economía estadounidense. Sin embargo, la ley impide su remoción sin una causa justificada, y Powell ha respondido con firmeza, reafirmando la autonomía institucional de la FED.

    En un gesto inusual, el banco central emitió un comunicado en el que subrayó que sus decisiones continuarán siendo tomadas con base en el análisis técnico de la economía, y no por presiones políticas. Este mensaje fue respaldado por una reunión formal entre Powell y Trump, en la que el presidente de la FED ratificó su independencia.

    Impacto para el Perú y el tipo de cambio

    La pugna entre la Casa Blanca y la Reserva Federal tiene efectos colaterales que trascienden las fronteras estadounidenses. Para una economía emergente como la peruana, este escenario genera una fuerte volatilidad en los mercados financieros internacionales, afectando tanto los flujos de capital como el comportamiento del tipo de cambio.

    Cuando existen tensiones en torno a las decisiones de política monetaria en EE.UU., los inversionistas tienden a reaccionar con cautela. Si Powell mantiene las tasas elevadas por más tiempo del esperado, podría provocar una fuga de capitales desde economías emergentes hacia activos estadounidenses, apreciando el dólar a nivel global. Esto podría generar una presión al alza sobre el tipo de cambio en Perú, encareciendo el dólar frente al sol y afectando los precios de productos importados, combustibles y materias primas.

    Sin embargo, la incertidumbre generada por la inestabilidad política en EE.UU. también tiene un efecto inverso: muchos inversores globales buscan diversificar sus carteras y protegerse en monedas distintas al dólar, como el euro o incluso el oro. Esta menor demanda del billete verde puede llevar a una depreciación del dólar, como la que se ha venido observando en los últimos meses, lo cual fortalece al sol peruano y modera las presiones inflacionarias locales.

    A mediano plazo, el desenlace de este conflicto institucional en EE.UU. será determinante para el tipo de cambio en el Perú. Si Trump logra presionar a la FED para aplicar recortes rápidos de tasas, el dólar podría seguir debilitándose, lo cual aliviaría las cuentas externas del país, pero podría también traer volatilidad en caso de sobre corrección. Por otro lado, si Powell mantiene su postura técnica e independiente, el entorno internacional ofrecerá mayor previsibilidad, algo crucial para las decisiones de inversión en economías como la peruana.

  • EL DÓLAR RETROCEDE CON FUERZA: INCERTIDUMBRE EXTERNA LO LLEVA A SU NIVEL MÁS BAJO DESDE 2020

    EL DÓLAR RETROCEDE CON FUERZA: INCERTIDUMBRE EXTERNA LO LLEVA A SU NIVEL MÁS BAJO DESDE 2020

    El tipo de cambio en el Perú experimentó una caída significativa el jueves 26 de junio, cerrando en S/ 3.5510 por dólar, su nivel más bajo en más de cinco años. Este descenso, que representa una variación de -0.67 % respecto al día anterior, se enmarca en una tendencia bajista sostenida que ha llevado a la moneda estadounidense a acumular una pérdida de 5.58 % en lo que va del 2025, según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). No se registraba una cotización tan baja desde septiembre de 2020.

    Durante la jornada, el tipo de cambio osciló entre un mínimo de S/ 3.5480 y un máximo de S/ 3.5710. En el mercado interbancario se transaron 274 millones de dólares a un precio promedio de S/ 3.5622. Operadores del mercado destacaron que la oferta provino, principalmente, de inversionistas extranjeros y grandes corporativos, mientras que el BCRP intervino de manera pasiva, dejando vencer swaps cambiarios por S/ 200 millones.

    De acuerdo con el economista Juan Acosta, docente de Negocios Internacionales de la UPC, esta depreciación del dólar responde más a factores externos que locales. Señaló que la cotización de esta divisa se mueve según las expectativas globales, y en este caso, la desconfianza creciente sobre el rumbo económico de EE. UU. bajo la administración de Donald Trump estaría socavando la demanda por el billete verde. Las políticas arancelarias impulsadas por el mandatario y la presión ejercida sobre la Reserva Federal para forzar recortes de tasas de interés han elevado la incertidumbre entre los mercados.

    Esa desconfianza ha empujado a muchos inversionistas a migrar hacia activos considerados más seguros, como el oro —que superó los US$ 3,500 por onza— o el euro, que alcanzó valores no vistos desde 2021. Esta preferencia por otros activos ha reducido la demanda del dólar a nivel internacional, debilitando su cotización frente a una canasta de monedas.

    A nivel global, el dólar atraviesa una de sus peores rachas de las últimas décadas, acumulando una caída cercana al 10 % en lo que va del año. Según cifras de Reuters, si esta tendencia se mantiene, 2025 podría convertirse en el peor primer semestre para el dólar desde la era de flotación cambiaria iniciada en los años 70.

    Impacto para el Perú y proyecciones del tipo de cambio

    En el contexto peruano, este comportamiento tiene efectos significativos. Por un lado, una caída del dólar contribuye a reducir los precios de productos importados, lo que ayuda a contener presiones inflacionarias. Además, abarata el pago de deuda externa denominada en dólares, tanto para el Estado como para el sector privado. También beneficia a quienes importan bienes de consumo y tecnología, al mejorar su capacidad de compra en moneda local.

    No obstante, también hay efectos que requieren cautela. Un tipo de cambio muy bajo puede afectar la competitividad de las exportaciones peruanas, especialmente de productos no tradicionales, al encarecerlos en los mercados internacionales. Además, si esta tendencia se revierte abruptamente, podría generar una alta volatilidad en el mercado cambiario. Por ello, el BCRP mantiene una política activa y cuenta con sólidas reservas internacionales para mitigar shocks externos.

    Las proyecciones del propio BCRP para el cierre del año aún apuntan a un tipo de cambio algo más alto, en un rango de S/ 3.73 a S/ 3.75, aunque esto dependerá en gran medida de cómo evolucione la situación política y económica en Estados Unidos. Si el panorama se estabiliza y las decisiones de política monetaria en ese país son más predecibles, el mercado podría corregir sus expectativas y volver a valorar el dólar con mayor firmeza.

  • TENSIÓN EN MEDIO ORIENTE SACUDE LOS MERCADOS: SUBE EL DÓLAR Y EL PETRÓLEO, PERÚ NO ES AJENO AL IMPACTO

    TENSIÓN EN MEDIO ORIENTE SACUDE LOS MERCADOS: SUBE EL DÓLAR Y EL PETRÓLEO, PERÚ NO ES AJENO AL IMPACTO

    Un nuevo episodio de alta tensión geopolítica ha remecido los mercados internacionales. Esta vez, el conflicto se desató tras un ataque aéreo de Israel contra instalaciones nucleares y fábricas de misiles en Irán, lo que ha reavivado los temores a una escalada bélica de gran escala en Oriente Medio.

    Este hecho ha provocado una respuesta inmediata en los mercados financieros globales: los inversionistas están abandonando activos de riesgo y refugiándose en valores más seguros como el oro, el dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU. Este fenómeno refleja un patrón típico en tiempos de alta incertidumbre, donde el capital migra hacia activos considerados más estables ante posibles disrupciones económicas.

    Por su parte, Irán ha prometido represalias contundentes, lo que mantiene la tensión en niveles elevados. Desde Washington, el presidente Donald Trump responsabilizó al gobierno iraní y aseguró que “nuevos ataques ya están planeados y serán más agresivos”.

    ¿Qué pasó con el petróleo?

    Uno de los efectos más inmediatos del conflicto fue la subida del precio del petróleo, que en un solo día trepó hasta un 13%. El Brent alcanzó los US$74.74 y el WTI llegó a US$73.65, impulsados por el temor a interrupciones en el suministro global, especialmente considerando que Irán es clave para el tránsito energético mundial a través del estrecho de Ormuz, por donde fluye cerca del 20% del petróleo que se consume en el planeta.

    Impacto en los mercados financieros.

    Las bolsas reaccionaron con pérdidas. Wall Street abrió a la baja, y los índices europeos también se tiñeron de rojo. Las aerolíneas cayeron ante la suspensión de vuelos en la región, mientras que las empresas petroleras se beneficiaron del alza del crudo. El oro repuntó 1.71%, superando los US$3,440 la onza, mientras que el dólar se fortaleció 0.24% frente al euro, reforzando su papel como activo refugio.

    A pesar del nerviosismo, Goldman Sachs proyectó que el alza en el petróleo podría ser temporal, si el conflicto no genera una interrupción sostenida en la oferta. Sin embargo, el banco advirtió que, en un escenario extremo, donde Irán reduzca su producción en 1.75 millones de barriles diarios, el precio del Brent podría superar los US$90 por barril antes de estabilizarse nuevamente.

    ¿Y qué significa esto para el Perú?

    El impacto en el Perú se sentiría por varias vías:

    1. Tipo de cambio al alza: Ante un dólar fortalecido globalmente por la aversión al riesgo, el sol peruano podría devaluarse ligeramente. Inversionistas locales e internacionales buscarán refugio en dólares, aumentando su demanda y, por ende, elevando su precio. Esto ya se ha observado en situaciones geopolíticas similares.
    2. Mayor presión inflacionaria: Un incremento sostenido del petróleo encarecería los combustibles en el mercado local, lo que podría afectar los costos de transporte, energía y alimentos, presionando al alza el índice de precios al consumidor.
    3. Balanza comercial mixta: Por un lado, un petróleo caro beneficia a países exportadores, pero Perú es importador neto de crudo, por lo que este encarecimiento podría aumentar el déficit comercial energético si se prolonga.
    4. Inestabilidad financiera externa: La volatilidad en los mercados internacionales podría afectar los flujos de inversión hacia mercados emergentes, incluyendo Perú. Esto generaría mayor sensibilidad en la bolsa limeña y en el mercado de deuda soberana.
  • VUELVE LA DIPLOMACIA COMERCIAL: TRUMP Y XI REABREN NEGOCIACIONES CLAVE PARA LA ECONOMÍA GLOBAL

    VUELVE LA DIPLOMACIA COMERCIAL: TRUMP Y XI REABREN NEGOCIACIONES CLAVE PARA LA ECONOMÍA GLOBAL

    En un contexto de prolongadas tensiones entre las dos mayores economías del mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, reactivaron el canal de comunicación directa con una llamada telefónica centrada exclusivamente en temas comerciales. El contacto – solicitado por Trump, según medios estatales chinos – busca reimpulsar las negociaciones tras semanas de fricciones que han generado incertidumbre global.

    Se recuperan los lazos comerciales entre ambas potencias económicas.

    Ambos líderes evitaron tratar temas geopolíticos sensibles como la guerra en Ucrania o la situación en Medio Oriente. En cambio, se enfocaron en restablecer la confianza para avanzar en acuerdos económicos. Según Trump, la conversación giró “casi totalmente en torno al comercio”, destacando un enfoque pragmático por parte de ambas potencias. Incluso se invitó mutuamente a realizar visitas de Estado, en un gesto diplomático que busca proyectar estabilidad.

    Este acercamiento se produce luego de que, en mayo, ambas naciones alcanzaran una tregua en Ginebra que redujo temporalmente los aranceles. Estados Unidos bajó sus tarifas sobre productos chinos del 125 % al 30 %, mientras que China redujo sus tasas del 145 % al 10 % sobre productos estadounidenses. No obstante, la semana pasada, Washington volvió a elevar el tono al acusar a China de incumplir con ciertos compromisos del acuerdo, en especial aquellos relacionados con la transferencia de tecnología y subsidios estatales encubiertos.

    Pese a los desencuentros, Trump se mostró esperanzado tras el diálogo y anunció que los equipos técnicos de ambos países se reunirán para continuar con las conversaciones. También subrayó que el suministro de tierras raras – minerales clave para la industria tecnológica – “ya no debería generar preocupaciones”, lo que sugiere avances en un sector particularmente sensible en esta guerra comercial.

    ¿Por qué esto importa para Perú?

    Aunque a primera vista pueda parecer un conflicto lejano, las tensiones y distensiones comerciales entre EE. UU. y China generan repercusiones en los mercados emergentes como el peruano. En periodos de hostilidad, los inversores suelen buscar refugio en monedas fuertes como el dólar, provocando una apreciación de esta divisa frente a monedas locales, incluyendo el sol peruano. Esto incrementa el costo de importaciones y puede presionar al alza la inflación en Perú.

    En contraste, la reactivación del diálogo entre ambas potencias reduce la percepción de riesgo global, fortaleciendo la confianza de los mercados financieros. Esta mayor estabilidad podría aliviar la presión sobre el tipo de cambio en Perú, favoreciendo una moderación del dólar y, por ende, un entorno más propicio para las inversiones y la planificación empresarial.

    Además, una tregua comercial sostenida favorecería la recuperación de la demanda global por materias primas, de las cuales Perú es un importante exportador —como el cobre, el zinc y la plata—. Esto no solo impulsa los ingresos por exportación, sino que también mejora las reservas internacionales del país, fortalece el sol y permite una mayor previsibilidad en la política monetaria.

  • DESTRABAR PARA CRECER: EL PLAN DEL MEF QUE INYECTARÁ MILES DE MILLONES AL PERÚ EN 2025

    DESTRABAR PARA CRECER: EL PLAN DEL MEF QUE INYECTARÁ MILES DE MILLONES AL PERÚ EN 2025

    En un esfuerzo por dinamizar la economía peruana, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha comunicado avances significativos en la implementación del llamado shock desregulatorio, una ambiciosa estrategia orientada a simplificar procesos normativos y reactivar el aparato productivo del país. De acuerdo con el titular del MEF, Raúl Pérez Reyes, se proyecta que esta medida genere un impacto económico positivo equivalente a S/ 11 mil millones en el año 2025, lo que representaría aproximadamente un 1% adicional del Producto Bruto Interno (PBI).

    Durante una reciente mesa de trabajo con representantes de los principales gremios empresariales del país, el ministro destacó que casi la mitad de las 511 medidas contempladas en el plan —un 47%, es decir, 240 acciones específicas— ya han sido implementadas. Este avance evidencia el compromiso del Gobierno por reducir trabas burocráticas que históricamente han limitado la inversión, la productividad y la eficiencia del Estado.

    Pérez Reyes explicó que el impacto de estas reformas no solo será inmediato, sino que tendrá un efecto multiplicador en los próximos años, beneficiando a sectores estratégicos como construcción, transporte, agroindustria, manufactura y minería. Por ejemplo, próximamente culminará la implementación de 82 medidas en los rubros de construcción, transporte y almacenamiento, con un efecto estimado en S/ 851 millones. Asimismo, 91 propuestas enfocadas en agricultura, ganadería y pesca están próximas a finalizar, generando un impulso adicional superior a S/ 860 millones.

    También se encuentran en ejecución 25 medidas ligadas al comercio y la manufactura, así como 71 orientadas a las industrias extractivas de petróleo, gas y minerales, con impactos de más de S/ 12 millones y S/ 31 millones respectivamente.

    Impulso desde las regiones y respaldo técnico.

    Uno de los pilares del plan es su enfoque descentralizado. El MEF anunció que fortalecerá sus equipos técnicos para colaborar directamente con gobiernos regionales y locales, con el fin de identificar y aplicar medidas de desregulación que faciliten la ejecución del gasto público, especialmente en inversión. En este marco, se reactivará el trabajo del Equipo Especializado de Seguimiento de la Inversión (EESI), que incluso tendrá una versión territorial (EESI-T), con su primera sesión programada en la región Arequipa este mes.

    Además, el ministro adelantó que un segundo paquete de medidas ya está en marcha. Este incluirá entre 15 y 20 nuevas acciones orientadas principalmente a mejorar los procesos de evaluación ambiental, ecológica y arqueológica, áreas clave para destrabar grandes proyectos de inversión con alto potencial económico.

    Impacto esperado para el Perú y su tipo de cambio.

    La puesta en marcha de este conjunto de reformas representa una señal positiva para los agentes económicos e inversionistas, tanto locales como internacionales. Al reducir la carga regulatoria, se incentiva la inversión privada, se acelera la ejecución de proyectos de infraestructura y se mejora la competitividad del país. En ese contexto, es probable que el Perú experimente un aumento en la entrada de capitales, lo que contribuiría a fortalecer la moneda nacional frente al dólar.

    De hecho, la expectativa de un mayor dinamismo económico puede generar un entorno más estable para el tipo de cambio. Un Perú con reglas más claras, menos trabas burocráticas y un marco normativo más ágil se vuelve más atractivo para la inversión extranjera directa, lo cual podría traducirse en una menor presión al alza sobre el dólar, ayudando a mantener un tipo de cambio estable e incluso favorecer una apreciación del sol.

  • POSIBLE RECORTE DE TASAS POR PARTE DE LA FED: ¿QUÉ SIGNIFICA PARA LA ECONOMÍA GLOBAL Y PARA EL DÓLAR EN EL PERÚ?

    POSIBLE RECORTE DE TASAS POR PARTE DE LA FED: ¿QUÉ SIGNIFICA PARA LA ECONOMÍA GLOBAL Y PARA EL DÓLAR EN EL PERÚ?

    Las recientes actas de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), correspondientes a su reunión de mayo, confirman que los responsables de la política monetaria estadounidense están considerando uno o dos recortes de tasas de interés antes de que finalice el año. Aunque todavía no hay una decisión definitiva, esta posibilidad se presenta en un entorno de creciente incertidumbre económica global, tensiones comerciales y una inflación que aún no termina de ceder.

    Actualmente, la tasa de interés de referencia se mantiene entre el 4.25 % y el 4.5 %, decisión que fue reafirmada en la tercera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) en lo que va del 2025. El presidente del banco central, Jerome Powell, advirtió que los nuevos aranceles podrían incrementar los costos de bienes importados, generando presiones inflacionarias, menor crecimiento económico e incluso un aumento del desempleo. Sin embargo, aclaró que, por ahora, la economía estadounidense muestra signos de solidez.

    A pesar de ello, la FED ha revisado a la baja sus proyecciones de crecimiento del PBI real para 2025 y 2026, debido a los efectos de estas políticas comerciales. Asimismo, los funcionarios de la entidad se mostraron dispuestos a mantener las tasas en los niveles actuales durante un tiempo prolongado mientras esperan mayor claridad sobre la evolución de la inflación y el panorama económico global.

    Contexto: entre cautela e incertidumbre.

    Los miembros del FOMC coincidieron en adoptar un enfoque paciente. Reconocieron que las recientes políticas arancelarias generan un entorno más incierto, con un riesgo creciente de inflación persistente y de menor dinamismo en la inversión privada. También señalaron que la política monetaria actual ya ejerce una presión restrictiva sobre el crédito y el consumo.

    A pesar del alivio temporal observado en los mercados financieros tras la pausa en algunas medidas arancelarias, las barreras comerciales siguen siendo altas en comparación con promedios históricos, lo que ha generado un freno en decisiones empresariales clave como la inversión y la contratación.

    En términos generales, la FED no descarta reducir tasas, pero tampoco quiere apresurarse. El mensaje es claro: se necesita más evidencia antes de dar pasos que podrían afectar tanto la estabilidad de precios como la recuperación económica.

    ¿Cómo puede impactar esto en Perú?

    La posibilidad de que la FED reduzca sus tasas de interés tiene implicancias directas sobre economías emergentes como la peruana, especialmente en dos aspectos clave: la inversión extranjera y el tipo de cambio.

    1. Posible apreciación del sol:

    Si la FED recorta tasas, los rendimientos de los activos en dólares disminuirán, haciendo que los inversionistas busquen mejores retornos en mercados emergentes. Esto podría generar una mayor entrada de capitales a Perú, apreciando el sol frente al dólar. Un sol más fuerte podría ayudar a contener la inflación local, especialmente en productos importados.

    1. Mejora en condiciones de financiamiento externo:

    Una política monetaria más flexible en EE.UU. abarataría el costo del crédito internacional, lo que beneficiaría al sector público y privado peruano en sus emisiones de deuda. Esto podría traducirse en mayor inversión en infraestructura y en el fortalecimiento de las reservas internacionales.

    1. Impulso a los commodities:

    Con menores tasas en EE.UU., es probable que el dólar se debilite a nivel global. Esto suele impulsar los precios de materias primas como el cobre y el oro —exportaciones clave para el Perú—, lo que a su vez podría mejorar los ingresos fiscales y la balanza comercial del país.

  • ACUERDO EN GUERRA COMERCIAL: ESTADOS UNIDOS Y CHINA DECIDIERON BAJAR LOS ARANCELES ENTRE AMBOS DURANTE UN PERÍODO DE 90 DÍAS

    ACUERDO EN GUERRA COMERCIAL: ESTADOS UNIDOS Y CHINA DECIDIERON BAJAR LOS ARANCELES ENTRE AMBOS DURANTE UN PERÍODO DE 90 DÍAS

    Estados Unidos disminuirá sus aranceles sobre productos chinos del 145% al 30% durante 90 días, mientras que China reducirá los suyos del 125% al 10%. El presidente Donald Trump declaró que la relación con China es “muy buena”. Los mercados experimentaron un fuerte repunte tras el anuncio del acuerdo.

    Acuerdo entre EE.UU. y China.

    Tras meses de tensiones comerciales, Estados Unidos y China anunciaron un acuerdo para reducir significativamente sus aranceles mutuos durante 90 días, en un intento de poner fin a su guerra comercial. Las negociaciones, que tuvieron lugar en Suiza, fueron las primeras desde que Trump impuso un arancel del 145% sobre productos chinos.

    El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, confirmó que ambos países acordaron una reducción temporal de los aranceles: 30% para los productos chinos y 10% para los estadounidenses. Bessent destacó que ambas partes buscan un comercio más equilibrado y evitar un desacoplamiento.

    Las negociaciones concluyeron con la creación de un comité conjunto, liderado por Scott Bessent y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, que continuará con las conversaciones. Este comité podrá reunirse en ambos países. Según un comunicado conjunto, ambos países reconocen la relevancia de su relación económica para la economía global.

    El presidente Donald Trump celebró el acuerdo, destacando que la relación con China es “muy, muy buena” y expresó que hablaría con el presidente Xi Jinping. Trump señaló que no buscaban perjudicar a China, que enfrentaba dificultades económicas, como el cierre de fábricas, y destacó que el alivio arancelario es una pausa en una relación comercial deteriorada.

    A pesar de la reducción, Estados Unidos mantendrá un componente adicional del arancel, de aproximadamente 20 puntos porcentuales, como medida para presionar a China a combatir el comercio ilegal de fentanilo, una droga sintética que ha causado una grave crisis de salud pública en EE.UU. Por lo tanto, los productos chinos seguirán enfrentando un arancel efectivo del 30%.

    Por su parte, funcionarios chinos reconocieron que el acuerdo es un paso clave para “resolver las diferencias” y “establecer las bases para una mayor cooperación”. La economía de China muestra signos de debilidad, con fábricas reduciendo su producción y despidos en sectores clave debido a la caída de las exportaciones hacia EE.UU. Según Bessent, los altos aranceles anteriores eran prácticamente un embargo.

    Respuesta positiva en los mercados.

    El anuncio provocó una respuesta inmediata en los mercados financieros. El Dow Jones subió 1,041 puntos (2.52%), alcanzando los 42,290.87 puntos. Amazon lideró las ganancias con un aumento del 8.6%, seguida por Nike con un 7.6%. El S&P 500 subió un 2.93%, mientras que el Nasdaq avanzó un 4.09%. Esta recuperación ocurrió después de la primera semana de pérdidas en casi un mes para los principales índices de Nueva York.

    El alivio también se reflejó en los mercados de materias primas. El cobre en la Bolsa de Metales de Londres subió un 0.9%, alcanzando los US$9,528 por tonelada, y el aluminio ganó un 2.9%. Otros metales como el zinc, el estaño y el plomo también vieron incrementos, lo que refleja un renovado optimismo sobre la demanda industrial. Sin embargo, los operadores señalaron que persiste la cautela. “La gente tiene esperanzas, pero sigue estando nerviosa”, comentó un trader de cobre a Reuters.

    Analistas de Societe Generale coincidieron en que el acuerdo genera un “escenario menos hostil”, aunque persisten incertidumbres para empresas y hogares. Señalaron que en los próximos 90 días podría haber una gran anticipación en los flujos comerciales entre ambos países.

    La guerra comercial había provocado una notable caída en el tráfico marítimo entre EE. UU. y China, afectando puertos en EE. UU. y ralentizando sectores clave en China. Aunque temporal, la pausa en los aranceles ofrece un respiro logístico y estratégico a los dos principales actores comerciales globales.

    Implicancias sobre el tipo de cambio en Perú.

    El acuerdo entre Estados Unidos y China puede influir en el precio del dólar en Perú, ya que una mejora en las relaciones comerciales puede aumentar la confianza de los inversores y fortalecer el sol peruano. Esto se debe a que un entorno económico más estable fomenta el flujo de capital hacia economías emergentes. Sin embargo, el impacto en el tipo de cambio también depende de factores internos como la política monetaria del Banco Central de Reserva del Perú y las tasas de interés de EE. UU., por lo que no es un efecto directo ni predecible.

    Fuente: Semana Económica.